Amor entre amigos
Amor entre amigos
¿Cuantas veces no hemos escuchado decir que una mujer no puede ser amiga de
un hombre y viceversa? Y es que las relaciones entre hombres y mujeres están
etiquetadas desde tiempos inmemoriales como necesarias para perpetuar la
especie y mantener los apellidos de las familias. ¿Ir al cine o a cenar como
“simplemente amigos”? jamás…
¿Que tipo de amor se encuentra en una amistad de años? Familiar? Fraterno?
Costumbre? Seguridad? Muchas maneras de quererse no siempre se llama amor,
partiendo además del precepto de que al llamarlo amor, se infieren otros
aspectos de intimidad y contacto incluso sexual.
No es necesario llegar al sexo con un amigo(a) con quienes hemos crecido y
nos sentimos en tal zona de confort que se convierte en parte vital de nuestra
vida, sin que lo tratemos como familia. Esa sensación de alma gemela brinda
seguridad y consuelo en cualquier momento de la vida y hasta llegamos a
reconocer que nuestra existencia definitivamente estaría incompleta si esa
persona.
Miles de personas han experimentado el enamorarse de su mejor amigo(a), y
hasta se ven involucrados en una relación, que quizás no era lo que se
imaginaba a pesar de que formen la pareja del año para quienes lo rodean; “Tal
para cual”, “Nacidos el uno para el otro” y miles de frases pegajosas que
infieren que los sentimientos mutuos ya están servidos y no hay mas nada en el
mundo para ellos que ellos mismos.
Las relaciones interpersonales están estigmatizadas, siempre son duramente
juzgadas y etiquetadas por la sociedad, sobre todo si sin entre distintos sexos,
se ha vuelto necesario definir con exactitud que tipo de relación existe entre
chicas y chicos, estén en grupos o parejas, no es normal si no están
debidamente catalogados bajo los estándares sociales que estén de moda.
Es predecible el que la primera persona con la que nos idealizamos sea tu
mejor amigo(a), justamente por lo fácil que sería intimar con la persona que
mejor te conoce. Pero no siempre es acertado y se produce un rompimiento que va
mucho más profundo que la atracción que se construyó en su momento, se siente
violentado la zona de confianza y seguridad antes experimentada y
definitivamente nada vuelve a ser igual. Es por eso, que el otro extremo es que
jamás, jamás se considere al mejor amigo como candidato sentimental, en aras de
mantener a toda costa el halo sagrado de la amistad.
La camaradería es una construcción sagrada, la amistad es fácil fomentarla
pero difícil mantenerla, muchas parejas optan por implantar ciertas “normas”
para tratar a los amigos de su compañero(a), intentan agradarles y obtener la
aprobación como si se tratara de un rito sagrado de iniciación en la más
legendaria logia. Se puede decir que las raíces de estas amistades, son de amor
puro, incondicional, asexual y sobretodo leal.
Ahora, si hablamos de la amistad y su papel dentro de la relación de
pareja, definitivamente es cita obligatoria la teoría de que hay que ser el
mejor amigo de la pareja (un tanto contradictorio) pero es determinante la
interpretación que se dé a este principio. La confianza y la seguridad, así
como el sentirse cómodo compartiendo e intimando con la persona con la que
también tenemos contacto sexual, debería ser por demás el premio mayor; sin
embargo, como toda relación humana, tiene sus márgenes de defectos.
El amor, como base de toda relación
humana, hace amistades tan profundas y leales que rara vez se arriesgan a
mezclar sentimientos que no sean pares. La amistad y el amor se erigen como dos
grandes titanes que gran parte del tiempo trabajan en equipo. Se podría decir
que ambos coexisten en una relación simbiótica que puede garantizar un gran
porcentaje de éxito en las relaciones interpersonales.
Pero al final y como reza el dicho, los amigos son la familia que uno
elige. No podemos elegir a nuestra familia, pero si a nuestros amigos. La idea
de que puedes conseguir seres con similitudes en pensamientos y gustos es una
fuente de energía. No importa si eres extrovertido o tímido, con gustos
limitados o amplios, siempre hay en el mundo personas que compartan tus mismos
intereses.
La tecnología nos ha ayudado a crear estos vínculos con personas lejanas a
nosotras, personas que de otra manera no podríamos conocer. Estos vínculos y el
compartir frecuente hace que el cariño crezca entre los amigos y somos capaces
de amar más a una persona por la que solo tenemos contacto por las redes
sociales que a nuestros vecinos.
Para desarrollo el fuerte lazo de la amistad con alguien no es necesario
estar enamorado de ese alguien, salir de vez en cuando o encontrarse en
reuniones. Sólo hace falta esa afinidad incierta que hace que las personas se
atraigan y creen un vínculo de complicidad.
No hay reglas para desarrollar las amistades ni para mantenerlas. Las
amistades como todas las relaciones entre los seres humanos son inciertas y variables,
según cada uno de los integrantes. No podemos hacer manuales al respecto, pero
si existe un único e importante ingrediente que hará duradera la amistad y es
el respeto. Mientras exista el respeto entre los amigos, más fácil será la
demostración de amor y cariño dentro de la amistad.
La demostración de amor dentro de una amistad es lo que generalmente
confunde tanto a integrantes como a espectadores de la relación. Es por ello
que es tan importante conocer bien a tus amigos y saber como se comportan y
expresan su sentir.






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